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Sobre "El arte de vivir"

Jiddu Krishnamurti
Educar en el sentido real de la palabra, no comunicar datos matemáticos o geográficos de maestro a alumno, sino más bien impulsar un cambio en la mente al impartir estas materias. Eso significa que deben ser extremadamente críticos, deben aprender a no aceptar nunca lo que no ven con claridad por sí mismos y a no repetir lo que dicen otros.

El libro "El arte de vivir" se encuentra dividido en dos partes, cada una de ellas a su vez dividida en capítulos. En cada capítulo el autor expone un enunciado sobre el cuál sus interlocutores preguntan y el maestro contesta.

"El arte de vivir" va dirigido especialmente a los jóvenes y en el cuál Jiddu Krishnamurti expone una filosofia práctica, una pedagogia, de la educación que tiene poco que ver con las propuestas corrientes en nuestras escuelas y colegios:

"La enseñanza no consiste tan sólo en impartir información , sino que es el cultivo de una mente inquisitiva"

Jiddu Krishnamurti nos dice que para salir de las ansiedades, conflictos y frustraciones en que estamos atrapados debe ocurrir una revolución pero no social ni política, ni con teorías que al final resultan inútiles sino con una transformación radical en la mente, algo que sólo puede ocurrir con una educación correcta orientada al total desarrollo del ser humano. Una revolución que ha de ocurrir en la totalidad de la mente y no sólo en el pensamiento, ya que el pensamiento es sólo el resultado.

Antes que nada, examinemos una cita del comiento de la Parte I Capítulo 1 de "El arte de vivir" dónde J. Krishnamurti  señala, con gran sabiduría, cuál debe ser el fin de la escolarización tanto en occidente como en oriente, y remece los cimientos de la educación en su totalidad:

“No sé si alguna vez nos hemos preguntado qué significa la educación. Por qué vamos a la escuela, por qué aprendemos múltiples materias, por qué aprobamos exámenes y competimos unos con otros por lograr mejores calificaciones. ¿Qué sentido tiene toda esta llamada educación y qué es lo que implica? Es verdaderamente una pregunta muy importante, no sólo para los estudiantes sino también para los padres, para los maestros y para todos aquellos que aman esta tierra. ¿Por qué pasamos por el esfuerzo de recibir educación? ¿Es meramente con el fin de aprobar algunos exámenes y obtener un empleo? ¿O la educación tiene como función la de prepararnos, mientras somos jóvenes, para comprender el proceso total de la vida? Es necesario tener un trabajo y ganarse la propia subsistencia, ¿pero eso es todo? ¿Se nos educa solamente para eso? Por cierto que la vida no es tan sólo un empleo, una ocupación; la vida es algo extraordinariamente amplio y profundo, es un gran misterio, un reino inmenso en el que funcionamos como seres humanos. Si nos preparamos tan sólo para ganarnos la subsistencia, perderemos todo el sentido de la vida; y comprender la vida es mucho más importante que prepararnos meramente para los exámenes y volvernos muy diestros en matemática, física o lo que fuere.
Por consiguiente, tanto si somos maestros como estudiantes, ¿no es fundamental que nos preguntemos por qué educamos o se nos educa? ¿Y qué significado tiene la vida? ¿No es la vida algo extraordinario? Los pájaros, las flores, los árboles vigorosos, los cielos, las estrellas, los ríos y los peces que contienen... todo esto es la vida. La vida es el pobre y el rico; es la constante batalla entre grupos, razas y naciones; la vida es meditación; la vida es lo que llamamos religión, y es también las sutiles, ocultas cosas de la mente - las envidias, las ambiciones, las pasiones, los temores, los logros y las ansiedades. Todo esto y mucho más es la vida. Pero nosotros generalmente nos preparamos para entender un pequeño rincón de ella. Aprobamos algunos exámenes, encontramos un empleo, nos casamos, tenemos hijos, y después nos volvemos más y más como maquinas. Seguimos temerosos, ansiosos, asustados de la vida. ¿Es, pues, propósito de la educación ayudarnos a comprender el proceso total de la vida, o sólo consiste en prepararnos para una vocación, para el mejor empleo que podamos obtener?
¿Qué va a ocurrir con todos nosotros cuando crezcamos para ser hombres y mujeres? ¿Alguna vez se han preguntado que van a hacer cuando crezcan? Con toda probabilidad se casarán y, antes de que sepan dónde se encuentran, serán madres y padres; y después estarán amarrados a un empleo, o a la cocina, y allí se Irán marchitando gradualmente. ¿Es esto todo lo que va a ser la vida de ustedes? ¿Se han formulado alguna vez esta pregunta? ¿No deberían formulársela? Si pertenecen a una familia rica, puede que ya tengan asegurada una posición muy buena, que el padre de ustedes les proporcione un empleo confortable, o que tengan un casamiento adinerado; pero van a declinar, a deteriorarse. ¿Entienden?
Ciertamente, la educación no tiene sentido a menos que les ayude a comprender la vasta extensión de la vida con todas sus sutilezas, con sus dolores y sus alegrías, con su extraordinaria belleza. Podrán lograr títulos académicos, podrán tener una serie de siglas después del apellido y obtener un puesto muy bueno, pero ¿después qué? ¿Cuál es el sentido de todo esto si en el proceso la mente se embota, se fatiga, se vuelve estúpida? Por lo tanto, mientras son jóvenes, ¿no tendrían que aspirar a descubrir qué es la vida en su totalidad? ¿Y acaso no es el verdadero propósito de la educación cultivar en ustedes la inteligencia que tratará de hallar la respuesta a todos estos problemas? ¿Saben qué es la inteligencia? Es, sin duda, la capacidad de pensar libremente, sin miedo, sin fórmula alguna, de modo que puedan comenzar a descubrir por sí mismos aquello que es real, verdadero; pero si están atemorizados jamás serán inteligentes. Cualquier forma de ambición, espiritual o mundana, engendra ansiedad, temor; por lo tanto, la ambición no ayuda a producir una mente clara, sencilla, directa y, en consecuencia, inteligente.
¿Saben?, es realmente muy importante que, mientras son jóvenes, vivan en un ambiente donde no exista el temor. Casi todos nosotros, a medida que envejecemos, nos volvemos temerosos de vivir, de perder un empleo; temerosos de la tradición, de lo que pueda decir de nosotros el vecino, o nuestra esposa o marido, temerosos de la muerte. La mayoría de nosotros tiene miedo, en una forma u otra; y donde hay miedo no hay inteligencia. Y, ¿no es posible para todos nosotros, mientras somos jóvenes, estar en un ambiente donde no haya temor sino más bien una atmósfera de libertad, libertad no sólo para hacer lo que nos plazca, sino para comprender todo el proceso del vivir? La vida es realmente muy bella, no es la cosa fea en que la hemos convertido; y sólo podremos apreciar su riqueza, su profundidad, su extraordinaria belleza, cuando nos rebelemos contra todo - contra la religión organizada, contra la tradición, contra la presente sociedad corrupta - de modo que, como seres humanos, podamos descubrir por nosotros mismos lo que es verdadero. No imitar, sino descubrir, eso es la educación, ¿no es así? Es muy fácil ajustarse a lo que les dicen sus padres, sus maestros o la sociedad.”
Esta larga cita, con palabras sensatas y sabias, es necesaria para precisar el tema de que trata  "El arte de vivir", libro que todo pedagogo, todo estudiante de educación debería conocer, porque sitúa a la enseñanza en su justa dimensión: el ser humano, su destino y su sentido de la vida. J. Krishnamurti nos habla sin prejuicios, en el tono universal propio de un humanista.
Como podemos aprender de las palabras del sabio educador, es importante al hablar de educación ponernos de acuerdo primero que nada sobre los fines que ésta tiene, de otro modo confundiremos los argumentos y el discurso pedagógico aparecerá a tanto a los  extraños como a los hombres de gobierno como ambiguo, acientífico e inapropiado. Y es lo que ocurre en los múltiples conflictos que encontramos en cualquiera sociedad que no se pone de acuerdo al respecto. Ningún gobierno al parecer tiene claro este problema de contar con una anomia en los planes de estudio y en los programas respectivos. Nadie puede responder, en las costosas, aburridas e incompetentes burocracias educativas a las preguntas clave de Krishnamurti: "¿Para qué enseñamos y qué esperamos lograr con esa enseñanza?"
Dice también J. Krishnamurti:
“Ciertamente, la educación no tiene sentido a menos que les ayude a comprender la vasta extensión de la vida con todas sus sutilezas, con sus dolores y sus alegrías, con su extraordinaria belleza. Podrán lograr títulos académicos, podrán tener una serie de siglas después del apellido y obtener un puesto muy bueno, pero ¿después qué? ¿Cuál es el sentido de todo esto si en el proceso la mente se embota, se fatiga, se vuelve estúpida? Por lo tanto, mientras son jóvenes, ¿no tendrían que aspirar a descubrir qué es la vida en su totalidad? ¿Y acaso no es el verdadero propósito de la educación cultivar en ustedes la inteligencia que tratará de hallar la respuesta a todos estos problemas? ¿Saben qué es la inteligencia? Es, sin duda, la capacidad de pensar libremente, sin miedo, sin fórmula alguna, de modo que puedan comenzar a descubrir por sí mismos aquello que es real, verdadero; pero si están atemorizados jamás serán inteligentes. Cualquier forma de ambición, espiritual o mundana, engendra ansiedad, temor; por lo tanto, la ambición no ayuda a producir una mente clara, sencilla, directa y, en consecuencia, inteligente”.
La educación –y esto no lo saben los políticos- es un asunto serio que debe llevarse con sabiduría y sensatez. Si según dicen todos los gobiernos, la educación es tremendamente importante para el país, ¿Por qué son tan incapaces de hacer bien las cosas?
"El arte de vivir" se cierra con la siguientes reflexión de J. Krishnamurti:
"Pienso, pues, que una verdadera escuela debe traer una bendición al mundo merced a sus estudiantes. Porque el mundo necesita una bendición, se encuentra en un estado terrible; y la bendición podrá venir sólo cuando nosotros, como individuos, no estemos buscando el poder, no estemos tratando de satisfacer nuestras ambiciones personales, sino que tengamos una clara comprensión de los inmensos problemas con los que todos estamos enfrentados. Esto requiere una gran inteligencia, la cual implica, en realidad, una mente que no piensa de acuerdo con ningún patrón particular, sino que es libre en sí misma y, por lo tanto, tiene la capacidad de ver lo que es verdadero y dejar de lado lo que es falso."

Breve apunte sobre el autor

Jiddu Krishnamurti era una persona excepcional, no solamente por el valor que tiene su filosofía de la , en donde hay universales, como la búsqueda de la verdad, pero sin necesidad de ninguna autoridad o guía; la meditación considerada como un silencio del cerebro, el rechazo a la "sacerdotización" de su labor de divulgación, la declaración en que rechaza a la religión: La verdad es una tierra sin senderos a la cual resulta imposible aproximarse mediante ninguna religión, filosofía o secta convencional; su rechazo a ser gurú o maestro de otros, la necesidad de transformar a la consciencia individual, su no intención de actuar  para cambiar a la sociedad , sino al individuo en particular. Otra característica es la universalidad del discurso, pues era para ser humano, sin distinción de raza o de religión. Finalmente, su discurso era el de un educador que no obliga a seguir su pensamiento, sino que abre el conocimiento e incita al aprendizaje y a la internalización de una filosofía de vida propia, basada en unos cuantos principios éticos.

Dónde comprarlo

Este libro lo podeís encontrar en la Llibreria Les Paraules o en su página web:

Portada de El arte de vivir
Portada de El arte de vivir

 

 

 

 

 

 

 

 

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La historia de un mismo personaje (Azul) está recreada por ocho ilustradores. Cada uno ilustra un fragmento de esa historia. Cada fragmento es un libro. Cada libro, un cuento. Y donde termina uno empieza el siguiente.

Hoy os traigo el primero de la serie. Desde la primera vez que lo he leído, "Azul" ocupa un sitio privilegiado en mi estantería.

Portada libro Azul
Portada libro Azul

 

Azul

Autor: Rafaél Valcárcel, Eugenia Nobati

Editorial: TUYO AZUL - Palabras Aladas

Trama de Azul

Nuestra protagonista es una hormiga obrera, un puntito azul entre sus 2173 hermanas negras. Como muchos otros animales, las hormigas ven en blanco y negro. Por eso, para sus compañeras, Azul es simplemente otra hormiga negra más. Y para ella también. Es una hormiga obrera destinada a vivir siempre encerrada en el hormiguero, obedeciendo a las órdenes que se le dan para favorecer el enriquecimiento de su reino.

Nacimiento de Azul
Nacimiento de Azul

Desde el primer día de clase, Azul no se siente a gusto con esa profesora que solo hablaba de galerías, almacenes y tareas varias para agrandar el reino bajo la superficie. Azul seguía mirando el techo. Estaba pensando.

Azul se hace preguntas: “¿Cómo se verán las cosas fuera de aquí? ¿La luz pintará los objetos con otros matices?"

Y al parecer eso es malo, para las hormigas y para los humanos. La doctora le recetó repetir una frase que le recordaba su deber de obediencia ciega y sumisión a las normas, una vez por la mañana, otra por la noche. Cien veces.

Y las preguntas que se hace Azul son para ella irresistibles. Con ingenio y paciencia Azul conseguirá salir de su hormiguero para satisfacer su curiosidad y se encontrará con el hermoso descubrimiento de los colores y de la amistad.

Temática y valores

Un cuento de verdad para todas las edades. Yo no he podido no recordar la sociedad totalitaria y opresora descrita por Orwell en su "1984". O la otra famosa distopía del siglo XX: la de la homologación forzosa de "Un mundo feliz" de Huxley. Azul, de hecho, es quien pone de manifiesto el autoritarismo insostenible de su sociedad: la estructura jerárquica es indiscutible, y el pensar es algo que puede comprometer la seguridad del mantenimiento de tal estructura.

Pero Azul no es sólo crítica social. Es un relato sobre la fuerza de la imaginación que nos permite ver más allá de lo que conocemos. Un relato sobre la autoestima y el valor de la diferencia, sobre la perseverancia y la paciencia necesarias para alcanzar una meta. Un himno a la resiliencia, esa capacidad de optimizar los recursos psicológicos al alcance de uno y que permite sobreponerse a situaciones adversas, saliendo fortalecido de ellas.

Otro valor que encuentra su espacio en este cuento es la amistad. La relación desinteresada que desarrollan la hormiga y la cigarra nos muestra como personajes que normalmente nos imaginamos incompatibles (piensen en el cuento clásico de “La hormiga y la cigarra”) pueden tener mucho más en común de lo que sospechamos.

Ilustraciones

Una de las peculiaridades de este libro es la manera tan innovadora en la que las ilustraciones refuerzan el mensaje del valor de la diversidad. Este viene reforzado gracias al mensaje gráfico que nos invita a no quedarnos nunca solo con nuestra visión de las cosas y que consideremos que siempre hay más formas de entender el mundo.

Escena de Azul ilustrada por Eugenia Nobati
Escena de Azul ilustrada por Eugenia Nobati

¿Cómo se ha podido realizar este mensaje gráfico? Os lo cuento:

La Serie Azul se compone de ocho libros, cada libro de la serie tiene un principio y un final, pero es también un fragmento de los ocho que componen la historia completa. En cada uno de los cuentos Azul tiene un aspecto diferente. En este primer volumen las ilustraciones han sido realizadas por Eugenia Nobati, y la Azul que conocemos aquí tiene estas facciones.

El lector, al aceptar que el mismo personaje venga representado de distintas maneras sin dejar de ser el mismo, implícitamente acepta el concepto de diversidad.

Los detalles del libro son muy cuidados. Algo que me ha llamado la atención ha sido la variación del color en los diálogos: el texto se colora de azul cuando habla nuestra protagonista

Texto en color azul
Texto en color azul

y aparece en rojo cuando habla la reina:

Texto en color rojo
Texto en color rojo

Un diálogo que además no tiene desperdicio y que encierra en sí uno de las ideas más impactante de este libro: el trabajo como arma de control de las masas. Y el peligro que suponen para el sistema los que quieran salirse de la norma.

Otro detalle digno de mención es que la progresión de las páginas está marcada no sólo por el habitual número creciente a pie de página, sino también por una cantidad de puntitos que representan el camino que la hormiguita azul recorre a medida que vamos avanzando en la historia.

Progreso hormiga 1
Progreso hormiga 1
Progreso hormiga 2
Progreso hormiga 3

Se entiende que me encante, ¿verdad?

Para qué y para quién

Azul es un libro que lleva consigo mensajes de importancia indiscutible y que por eso pondría entre los imprescindibles de una biblioteca a partir de los 6 años.

Azul tiene mucho texto, y por eso es una óptima elección para permitir la lectura autónoma para los niños y niñas que ya dominan bastante la lectura.

Espero que haya conseguido transmitiros la riqueza de este libro que me ha cautivado con sus mensajes y con su ¡color!

Dónde conseguir Azul ¿otra hormiga negra?

Podéis comprar este libro en la Llibreria Les Paraules o en su tienda online haciendo clic aquí.aquí.

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Recuperando la historia de los "indios"

Junto a Gerónimo, otros pocos nombres encarnan la Historia de los nativos norteamericanos, maltratada por el cine clásico, reflejo de la imagen ofrecida por medios de comunicación e historiadores convencionales. Su verdadera Historia comenzó a contarse hace una generación, pero pocos libros traducidos al español lo hacen con el atractivo de este.

La Historia de los nativos norteamericanos en el mejor de los casos ha estado en manos de entusiastas defensores que han dejado que sus simpatías empañaran la realidad desde los años 80; en el peor basta con unos cuantos westerns clásicos para entenderlo. Los indios no eran salvajes asesinos, a quienes se debía asimilar por completo, como sucedió con decenas de miles, o encerrar en reservas remotas, como creía la gran mayoría de los blancos en el siglo XIX. Tampoco eran inocentes ingenuos, aunque sofisticados, que hubieran decidido vivir en comunidades conservacionistas y a quienes atacaron brutalmente crueles invasores de origen europeo, como ofrecería la visión romántica acuñada por casi todos los historiadores desde la segunda mitad del siglo XX.

Una vida difícil

No lo tuvo fácil Makhpiya-Luta, Nube Roja, para escalar en la jerarquía de su tribu pues era huérfano de un alcohólico al que mató la afición al whisky. Nube se ganó un nombre jugándose la vida en las luchas intertribales, especialmente con los Cuervos y los Pawnees, porque no podemos olvidar que los nativos americanos no eran, en absoluto, una nación con sentido de pertenencia a un pueblo, sino practicantes de una guerra contínua entre ellos. Bajo el mando de Nube Roja, los sioux llegaron a reclamar el control sobre una quinta parte de lo que serían los Estados Unidos y lograron reunir un ejército de más de 3000 feroces guerreros.

En 1866, EEUU quiso conquistar los campos de oro de Montana. Para ello, necesitaba el control del río Powder, al norte del estado vecino de Wyoming. Solo había un problema: era territorio sioux. Nube Roja logró reunir en consejo de guerra a tribus enfrentadas, bajo su mando Cheyennes, Arapahoes y Sioux organizaron la resistencia a la invasión civil de mineros y colonos en su territorio a los que poco más tarde se unirían los soldados del ejército de EEUU.

Nube Roja y otros líderes de la Nación Cheyenne
Nube Roja y otros líderes de la Nación Cheyenne

Tras dos años de golpes certeros los hombres del jefe Sioux contuvieron totalmente el avance del ejército y sucesos como la emboscada de Fetterman, en la que las tropas nativas acabaron con todo un regimiento militar de 81 hombres, obligaron al gobierno a negociar la paz. En 1868 se firmó el Tratado de Fort Laramie en los términos que Nube Roja dictó. Se acordó la creación de la Gran Reserva Sioux, que incluía las Colinas Negras, la cadena montañosa más antigua de Norteamérica, y se garantizó un vasto terreno en el que podían vivir todos aquellos que no quisieran ir a la reserva. Con ello los nativos americanos no habían ganado una batalla, sino una guerra, una guerra por la tierra y su supervivencia.

Fidelidad a los hechos.

En este libro, los autores devuelven a Nube Roja su lugar en la historia. Repasando los acontecimientos que desembocaron en la Guerra de Nube Roja, nos ofrecen retratos íntimos de las muchas vidas con las que se cruzó el jefe indio. Gracias al redescubrimiento de una autobiografía perdida y a la investigación meticulosa de sus autores, puede contarse al fin la historia del guerrero indio más poderoso del siglo XIX, el gran jefe sioux que dedicó su vida a luchar por perpetuar la forma de vida de los indios nativos americanos.

Desde las tácticas de caza de búfalos a las actitudes frente a los homosexuales; desde las formas de asedio a la vida en los campamentos y los fuertes de los chaquetas azules, la narración siempre es fluida, dinámica y muy directa. Se repiten sin paliativos las traiciones y crímenes del “hombre blanco”, pero sin ocultar ni suavizar las costumbres guerreras de sioux o cheyennes, repletas de mutilaciones y rituales tan espantosos como quepa imaginar.

Manteniéndose siempre dentro de lo plausible, los autores se aproximan a técnicas de la novela, sin perder de vista el dato preciso, el detalle histórico de costumbres domésticas o bélicas para ofrecer el libro más atractivo que he leído sobre la guerra entre indios y colonizadores.

Sobre los autores

Bob Drury es corresponsal militar y autor, coautor o editor de nueve libros de no ficción, algunos de ellos destacados bestsellers como Tifón de Halsey: La verdadera historia de la lucha de un almirante, una tormenta épica, y un rescate inédito (2007), Últimos en salir (2012) o La batalla final de la Fox (2009). Ha escrito para numerosas publicaciones, como el New York Times, la revista Vanity Fair, Icon y GQ. Ha sido nominado a tres premios National Magazine y un Premio Pulitzer. Actualmente es editor colaborador y corresponsal de Men’s Health.

Tom Clavin ha trabajado como editor de diversos periódicos y sitios web, como comentarista de radio y televisión, y como periodista de ocio, deportes y medio ambiente del New York Times, y es autor o coautor de dieciséis libros. Ha recibido premios de la Society of Professional Journalists, la Marine Corps Heritage Foundation y la National Newspaper Association, y dos de sus libros fueron nominados para el Premio Pulitzer. Actualmente vive en Sag Harbor (Nueva York) y trabaja como corresponsal de investigación en la revista Manhattan Magazine.

Dónde comprar el libro

El libro se puede comprar en la Llibreria Les Paraules o en la web siguiendo el siguiente enlace:

El corazón de todo lo existente
El corazón de todo lo existente
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Los Cuatro Acuerdos
Los Cuatro Acuerdos

Los Cuatro Acuerdos es un libro de sabiduría tolteca.

Sobre el autor 

Cómo regular nuestras relaciones con los demás en esta época convulsionada y conflictiva? El escritor mexicano Dr. Miguel Ruiz propone cuatro acuerdos básicos, de entendimiento universal, y que echan raíces en la antigua sabiduría de los indios toltecas.

Ruiz fue criado en el seno de una familia mejicana tradicional, y estaba destinado a ser un chaman de su etnia, pero prefirió hacer una carrera como cirujano, y emigró hacia los Estados Unidos.

Sin embargo, un episodio límite en su vida lo puso al borde la muerte, y Miguel recuperó de alguna manera el mandato familiar de sus antepasados, los antiguos nahuales. Y escribió “Los Cuatro Acuerdos”, un libro de “sabiduría tolteca”, que se ha convertido en un clásico.

El libro

“Los Cuatro Acuerdos”, sin marketing ni operaciones mediáticas, es en un texto de culto en México y buena parte del mundo. Fundamentalmente, por la sencillez de sus propuestas.

El autor del libro escribe una obra del pueblo tolteca Mexicano. El autor del ensayo “Los Cuatro Acuerdos” relaciona en cada uno de los tratados de una manera sencilla, las creencias espirituales de su pueblo de origen; Los Cuatro Acuerdos no son una religión, es el misticismo que se encuentra en esta milenaria civilización y que tiene un basamento en cada uno de los acuerdos.

"Los Cuatro Acuerdos" nos invita a una liberación personal de las creencias y acuerdos que hemos ido adquiriendo a través de la cultura y la educación, tanto con nosotros mismos como con los demás y que crean limitación e infelicidad en nuestras vidas.

Se trata de un libro sencillo y lleno de pequeñas grandes verdades que nos invita a limpiar nuestras gafas de las falsas creencias que nos restan energía y convertirnos así en artistas creadores de la mejor de las realidades.. Lleno de pequeñas grandes verdades y un par de claves practicas para hacer nuestra vida un poco mas efectiva, además de que mientras lo vas leyendo tienes la sensación de que todo esto ya lo sabes y aun así al volver a releerlo para hacer esta reseña me ha dejado otra vez esa grata sensación de estar ante un libro sabio..

Más Información.

Si te interesa profundizar en el contenido de este libro te invito a visitar mi blog:

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